lunes, 24 de noviembre de 2008

Adrenalina (poesía en 30 segundos)

La lluvia y su aroma producen tantas sensaciones y reacciones que me es imposible enumerarlas con una mínima coherencia. Entre ellas, la más relevante -sin duda alguna la más relevante-, es prepararnos para lo que vendrá. El corazón late más fuerte, las venas se abren, henchidas, y los pulmones buscan ahogarse en su perfume. El problema de la muerte no es poner término a la vida con mayor o menor decoro, sino su falta de oportunismo, que nunca está a la altura de las circunstancias.

1 comentario:

Francisco Manuel Rovira dijo...

Muy lindo éste. Se puede oler la frescura de las hojas mojadas, el vapor del asfalto caliente que asciende frente a quién reconoce el signo y se interpreta, proyecta su pensamiento hacia una certeza, quizá la mas cierta de todas....

Saludos.